Rectificación de mi anterior post sobre la MPLC


Tras recibir un burofax del despacho de abogados de la Motion Picture Licensing Association, y ante el requerimiento  realizado en el mismo procedo a publicar en este blog, de manera íntegra, sin comentarios ni apostillas la siguiente rectificación:

“En primer lugar se hace necesario aclarar que MPLC es una distribuidora de obras audiovisuales y cinematográficas titular de los derechos de explotación de dichas obras por así habérselos cedido las Productoras a las que representa. Representando actualmente a más de 400 productoras y distribuidoras de todo el mundo, entre las que se incluyen Fox, Universal, Paramount, Walt Disney Pictures, Touchstone, Dreamworks, Miramax…

En segundo lugar, conviene aclarar determinados conceptos que han sido tratados de forma INEXACTA.

La exhibición de obras audiovisuales y cinematográficas completas a los alumnos que cursan enseñanzas en instituciones educativas dependientes de las Consejerías de Educación constituye un acto de comunicación pública según establece la Ley de Propiedad Intelectual (Artículo 20.2.b)) y, en consecuencia, necesitan de la correspondiente autorización de MPLC, de acuerdo con lo dispuesto en el artículo 17 de la Ley de Propiedad Intelectual que reconoce a los autores el derecho exclusivo a autorizar la explotación de su obra en cualquier forma, es decir, tienen derecho exclusivo a autorizar la comunicación pública de sus obras; en relación con lo dispuesto en el artículo 88.1 de la LPI que establece que por el contrato de producción, los autores de una obra audiovisual ceden en exclusiva al productor, entre otros derechos, el de autorizar su comunicación pública, por lo que corresponde a la productora de cada obra autorizar tales exhibiciones con independencia del lugar donde la misma se produzca.

De acuerdo con los límites que establece la Ley de Propiedad Intelectual, la exhibición de obras audiovisuales completas a los alumnos que cursan enseñanzas en instituciones educativas no puede acogerse a alguno de los límites previstos en la citada Ley puesto que no cumple los requisitos que establece el artículo 32.2, el cual establece de forma literal:

“No necesitará autorización del autor el profesorado de la educación reglada para realizar actos de reproducción, distribución y comunicación de pequeños fragmentos de obras o de obras aisladas de carácter plástico, o fotográfico figurativo, excluidos los libros de texto y los manuales universitarios, cuando tales actos se hagan únicamente para la ilustración de sus actividades educativas en las aulas, en la medida, justificada por la finalidad no comercial perseguida, siempre que se trate de obras ya divulgadas y, salvo en los casos en que resulte imposible, se incluyan el nombre del autor y la fuente.”

Anuncios

3 comentarios

  1. […] This post was mentioned on Twitter by Jordi Adell, Oreto Doménech and Luis Miguel Iglesias, Carles Monclús. Carles Monclús said: RT @jordi_a: Pues leed esto: http://bit.ly/fNAJSc Em pareix increïble! […]

    • Gracias por tu comentario, pero por razones obvias los comentarios a este post están cerrados, y procedo a editarlo.

Los comentarios están cerrados.

A %d blogueros les gusta esto: