Esclavos de las palabras

Creo que el título de la entrada en el blog es bastante claro con respeto a de qué va a ir esta entrada, quizá la más meditada de todas, o casi, las que hay en este blog, que tampoco son muchas.

Se dice que somos esclavos de nuestros actos y de nuestras palabras, tanto las que decimos, que apenas duran unos segundos en el tiempo, como las que escribimos, que suelen perdurar un poco más, como las que se nos atribuyen, las que pueden llevar a mayores malentendidos.

En mi caso hoy me ha tocado reflexionar mucho sobre aquello que escribo, no sólo por el contenido, del que en su mayor parte no cambiaría ni una coma, ya que aquello que escribo es público, y hay personas que pueden leerlo y sentirse ofendidas. También reflexionar sobre dónde lo escribo, ya que muchas veces no soy consciente de que según donde escriba no lo hago como Alejandro Folch, persona con opinión individual, si no como Alejandro Folch, representante de una entidad que ocupa una serie de cargos.

Hoy me han hecho ver, con mucha razón, que mis opiniones personales deberían aparecer, como es lógico y normal, en mi blog personal, en el que me expreso como indivíduo, y no en el blog de la asesoría, en el que me expreso en función de mi cargo.

Pero lo más importante que me han hecho ver hoy, es que debería de pensar, repensar, y “requetepensar” cada palabra que vuelco en el blog, sea el que sea, cada opinión, porque puedo acabar hiriendo a personas que tengo en gran aprecio tanto en lo profesional como en lo personal, o viceversa, y cuando hieres a alguien a quien aprecias, te quedas con un nudo en el estómago que no recomiendo a nadie.

Como decía esta es, quizá la entrada más meditada de este blog, y así también he meditado hacia dónde va el mismo, así que en las próximas semanas cambiará de cabecera, de dirección y de orientación, y pasará a ser un blog personal sobre TICs y educación, lo que nunca debió de dejar de ser.

Reitero desde aquí mis disculpas a todas aquellas personas que pudieron algún día sentirse agraviadas por alguna de las líneas de las entradas de este blog.